DISFONIA
La voz es un instrumento frágil que nos configura e identifica, un medio por el que expresamos nuestros mensajes, además de dar a conocer estados de ánimo; pero la voz también se altera, enferma y pierde efectividad.
¿Que es la disfonía?
Llamamos disfonía a la alteración de las cualidades acústicas de la voz (frecuencia, intensidad, timbre y duración). La pérdida total de la voz es la afonía.¿Cuál es la causa?
La causa más frecuente es la laringitis aguda, producida mayormente por un cuadro viral y suele resolver espontáneamente. En estos casos no es necesario el estudio exhaustivo del paciente.
En otras ocasiones en que la disfonía persiste, está en relación al trabajo o se sospecha una causa funcional u orgánica es necesario un estudio detallado del paciente.
¿Cómo se estudia a un paciente con disfonía?
Se utiliza un estudio llamado rinofibrolaringoscopía, estudio que permite observar las cuerdas vocales en reposo y en movimiento.
Otro estudio que se realiza en la estroboscopia (estudio similar al anterior pero que puede observar la vibración producida por las cuerdas vocales al emitir la voz) y el laboratorio de la voz (estudio informatizado del sonido de la voz que mide los parámetros acústicos tales como frecuencia, intensidad, etc.).
¿Quiénes son más propensos a sufrir disfonía?
Las personas que trabajan con la voz. Se trata de:
- Docentes: El 42 % de los maestros han sufrido una vez en su vida o más, alguna patología de la voz.
- Locutores
- Cantantes
- Telemarketers
- Etc.
¿cuál es su tratamiento?
Lo más importante es prevenir el daño de las cuerdas vocales. Esto se puede lograr: manteniendo una correcta higiene vocal. Hidratar el aparato fonatorio -bebiendo un mínimo de 1,5 litros diarios de agua-, respetar el descanso nocturno, hablar a una velocidad que nos permita coordinar adecuadamente la respiración con la voz (el aire debe llevarse al diafragma para evitar contractura cervical y de la laringe ,la inspiración debe ser lenta por nariz, y sacar el aire por la boca), evitar ambientes con ruido de fondo, o espacios en donde el ruido sea constante.
Además, existen hábitos que no favorecen el cuidado de la voz y que por tanto es importante evitar. Entre ellos el hecho de fumar o beber alcohol, sobrepeso y reflujo gastro esofágico. Ahora bien, si no pudimos evitar el daño, debemos realizar un tratamiento que será especifico para cada caso. Las herramientas terapéuticas que más se utilizan son:
- Reposo vocal
- Rehabilitación foniátrica
- Tratamiento quirúrgico endoscópico (microcirugía de laringe)
En las siguientes imágenes vemos cuerdas vocales durante la respiración (abiertas) y al intentar hablar (comienzan a cerrarse)

